sábado, 28 de abril de 2012

AGÁRRATE FUERTE A MI, MARÍA


   Hace poco me refería en un comentario a Antonio Vega,  triste y prematuramente fallecido por la más cruel de las plagas,  que ha venido arrasando más de una generación de jóvenes,  perdidos a veces en el desconocimiento de sus peligros  o en la necesidad de mantenerse activos para vivir intensamente una vida que les sorprendía con la fama.  http://decortaduraalacaleta.blogspot.com.es/2011/12/antonio-vega.html
   Quiero hoy recordar a otro miembro de la llamada movida madrileña,  músico de especial sensibilidad que junto a su hermano Alvaro  y otros colaboradores constituyeron Los Secretos. 
   Enrique Urquijo nos ha dejado muestras de su buen hacer en diversas grabaciones,  de las que destaco una canción dedicada a su hija María.   Aparece también Antonio Vega,  con quien compartió destino.  http://youtu.be/MYifHMIsfrw


  
  

jueves, 26 de abril de 2012

NO APRENDEMOS NADA



   Amersfoort,  en los Países Bajos,  con más de mil muertos,  Arbeitsdorf  en Alemania,  con más de seiscientos,   Auschwitz-Birkenau en Polonia,  sobre el millón y medio de muertos,  Banjica en Serbia,  cuya cifra se desconoce,  Bardufoss en Noruega,  con más de doscientos cincuenta muertos,  Belzec,  en Polonia,  con un mínimo de cuatrocientos treinta y cinco mil muertos,  y así habría que añadir cifras,  una a una,  del resultado de la barbarie que aún asquea a la humanidad,  con muchos más nombres,  como Bergen-Belsen en la Alemania que después dijo ignorar la ignominia,   Berlín-Marzahn,  también en Alemania,  Bortdanovka en Rumanía,  Bolzano en la Italia colaboracionista,  Bredvet en Noruega,  Breendonk en Bélgica,  Breitenau o Buchenwald,   también en la Alemania que no se enteraba de nada,  Chelmno  en Polonia,   Crvenikrst  en Serbia,   Dachau y Flossenbürg  en la Alemania que miraba hacia otro lado,  Faltstad en Noruega,  Grini en Noruega,  Gross Rosen en Polonia,  Hinzert,  Kaufering,  Langenstein,  Malchow, Mittelbau,  Niederhagen,  Ohrdruf,  Oranienburg,  Osthofen,  Ravensbrück,  Sachsenhausen,  todos estos en la Alemania ignorante,  mas muchos otros campos de concentración y exterminio en Polonia,  Serbia,  etc.,  conforman la lista de lugares harto conocidos como campos de concentración,  exterminio o ambas cosas,  que las mentes más retorcidamente miserables de una época pudieron concebir.  Tanta muerte,  tanto sufrimiento,  no han servido para enseñarnos nada.
   Hoy en la vieja Europa se comienza a extender de nuevo el peor de los virus contra el hombre:  la xenofobia,  centrada en la paulatina exclusión de los diferentes.  Ha comenzado la más larga noche de los cristales rotos.
   Nos estorban los emigrantes que llegaron a construir nuestras carreteras y nuestras casas,  ocupando los puestos de trabajo que no queríamos y engordando las cuentas de la seguridad social para asegurar las pensiones.  Hoy estamos de vacas flacas y nos asustan porque buscan también trabajo y caemos en la cuenta de que son distintos.  Ya les ponemos trabas,  les quitamos la seguridad social y pronto les pegaremos por las calles.  Adelante,  golpeemos duro y sin piedad.
   Después pegaremos a los gays con la bendición de la Iglesia y cuando éstos se escondan pegaremos a los gitanos,  a los gordos,  a los bajitos,  a los feos...
   Y luciremos uniformes relucientes y cantaremos enfervorizados himnos que nos hermanarán de nuevo en la más repugnante de las sociedades.
   El fascismo toma posiciones en Europa y conforma ya importantes núcleos de influencia;  tanto es así que desde los balcones de la democracia se tienden puentes hacia sus ventanas cuando se necesitan votos y adhesiones.
   La historia  no nos ha enseñado nada salvo que el hombre es el mayor y más irracional depredador de sus semejantes.   Ahora,  quizás,  para preservar lo peor de la especie.

lunes, 23 de abril de 2012

OPTIMISMO


   Es bien cierto que los tiempos que corren no invitan al optimismo y mire donde mire usted,  verá charcos donde enfangarse.  El habitual saludo forzado de hoy con su vecino ha dejado a un lado el consabido:
- Buenas...
por un casi insultante:
- Estamos en recesión !...
al que usted,  con un hilo de voz,  apenas si contesta:
- Pues igual llueve hoy... 
   Como si tuviera la culpa de algo,  cuando todos sabíamos que era Zapatero el gafe y que con éstos  las cosas nos irían mejor sin tener que subir los impuestos ni tocar las pensiones,  ni la sanidad,  ni la educación,  ni vaya usted a saber qué más cosas.  Habría que pedir a los actuales gobernantes que no nos mejoren más.
   Pero así y todo,  la receta del pesimismo difícilmente ayudará a soluccionar nada;  las caras largas aburren y los tristes están mal vistos.  Tenemos motivos para el optimismo y me va a permitir destacar algunos:
   1.  El Madrid se llevará la liga este año y además ha ganado al Barça en su casa.
   2.  Ni hartos de cubatas veíamos posible usted y yo el punto 1 hace bien poco.
   3.  Zapatero ya no es presidente de nada y mientras mandaba olvidaron por ahí expropiarnos ninguna empresa.
   4.  Ruiz Mateos dijo que devolvería hasta el último euro a los inversores de  los pagarés.  Al menos podría hacerlo a las distintas órdenes religiosas que invirtieron relevantes cantidades,  por si quieren invertir en caridad.
   5.  Los inversores no se creen lo de la devolución ni en las condiciones descritas en el punto 2.
   6.  El ministro De Guindos va a ir otra vez a convencer a los mercados de nuestra solidez económica.
   7.  Irá todas las veces que haga falta y si hace falta se irá a vivir allí para ir más veces.
   8.  Seguramente le harán el mismo caso que hasta ahora.
   9.  Todavía no hemos hecho el ridículo este año en eurovisión.
 10.  Sarkozy seguirá siendo bajito pero seguramente no el presidente de la república francesa.  Es una buena noticia hasta para los franceses.
   Hay muchos más motivos para el optimismo,  aunque a usted no se le ocurran ahora;  sin ir más lejos,  piense que la esperanza de vida de los elefantes ha subido en los últimos días.  Se ha perdido un cazador pero hemos ganado a un rey,  leo en algún sitio.  Yo no tengo claro si no habría sido mejor lo contrario,  pero a lo hecho,  pecho.  Ya ve si hay motivos.

jueves, 19 de abril de 2012

EL CLAVO Y DON DIEGO



   Se cuenta del rey inglés Ricardo III,  de cuya derrota en la batalla de Bosworth supo sacar partido Shakespeare con aquello de  " ¡ Un caballo,  un caballo,  mi reino por un caballo !,   que cayó al suelo en medio de la trifulca cuando el suyo perdió una herradura y le tiró.
   El episodio dió mucho de sí,  por lo visto,  dejando igualmente para la posteridad aquello de  "...por falta de un clavo se perdió una herradura,  por falta de una herradura se perdió un caballo,  por falta de un caballo se perdió una batalla,  por una batalla se perdió un reino y todo por falta de un clavo de la herradura...".
   Situándonos en nuestros días y por aquí cerca,  va a resultar que la culpa de todo la tiene Marichalar,  que en paz le dejen,  como lo hace la juez que entiende o más bien se desentiende,  qué cosas pasan,  de lo del tiro al pié de Felipe Juan Froilán.
   Me explico:  sin el inoportuno tiro nadie se habría preguntado donde estaba el Rey,  que no visitaba a su nieto.  Pero el demonio no solo está para perseguir a quienes dudan de sus inclinaciones y por eso buscan hombres nocturnos,  como dice ese humorista con casulla que reside en Alcalá.
   Quiso su maldad,  que para eso es demonio,  que el monarca tuviera el dichoso tropiezo y la cadera viniera a dar la nota.  Así nos enteramos,  el gobierno y todos los demás,  del paradero real.
   Rajoy,  que anda empeñado en demostrar que donde dijo digo,  saber decir diegomira hacia otro lado,  que ya tiene suficiente con lo suyo.  Como que no debe ser fácil desdecirse tanto de lo hartamente afirmado y por eso lleva un espejito guardado en la chaqueta para medirse la nariz constantemente.
   No es igual,  pienso inocentemente,  perder un clavo que un tornillo,  aunque los reyes son gente así de suya y la historia nos muestra que,  como en Bosworth,  que guarda cierto parecido con Botswana,  perder un reino está al alcance de cualquiera.  Siempre habrá lugar para las disculpas y humildad para pedirlas.
  
  
  

martes, 17 de abril de 2012

SER MADRIDISTA


   Lo de ser madridista debería conllevar desgravación fiscal en los tiempos que corren;  cuando lo de aquella delantera que acierto a recordar,  con su permiso,  Kopa, Rial, Di Stéfano, Puskas y Gento,  sí que era fácil serlo.  Entonces se ganaba hasta sin jugar,  éramos el equipo del régimen y al mismo generalísimo,  que de fútbol no sabía ni papa,  se le alegraban los ojillos al entregarnos su copa.
   Dos horas, dos,  acaban de transcurrir de partido entre los del Bayern,  que algo tendrán que ver con la milagrosa aspirina y nuestro Madrid,  el mío y el suyo,  el de la civilización occidental,  en la Alemania de la Merkel llena de alemanes a rebosar.
   En nuestro equipo jugaban nada menos que cuatro españoles,  con un entrenador portugués que podrá ganarse la vida en el circo cuando se retire.  Los alemanes alineaban cinco o seis nativos y los goles,  como dos soles,  los marcaron un francés y un señor apellidado Gómez,  don Mario,  mientras por otra parte, el gol español,  que debería valer por tres o cuatro,  lo ha marcado el alemán de ascendencia turca Ozil,  don Mesut.  ¿Usted lo entiende?.
   Claro que podríamos recordar los tiempos en que la selección española llevaba de portero a un tal Iríbar,  que nunca hizo ascos al dinero que ganó en España aunque después se destapó como miembro,  o simpatizante,  si es que se puede tener simpatía con semejante grupito,  de Herri Batasuna,  o algo así.
   El fútbol ya no es lo que era y el Barcelona está para recordarnoslo cada vez que nos pega un revolcón o,  dicho sea en román paladino,  cada vez que jugamos con él.
   Zapatero era y lo seguirá siendo,  supongo,  culé,  pero ya no es presidente ni de su comunidad de vecinos,  por lo que no sería de justicia culparle también de esto.  Menuda racha llevamos.
  
 

lunes, 16 de abril de 2012

LA GOLONDRINA



   Hace muchos años,  cuando aún la niñez me hacía creer en muchas cosas o era quizás la inocencia,  tuve una escopeta de plomillos prestada por un familiar durante varios días,  en el campo,  a pocos kilómetros de un Barbate que aún era de Franco,  como casi todo en este país.
   Teníamos a un lado la Venta del Loro,  donde su propietaria,  Matilde,  que recuerdo grande y amable,  disponía de un frigorífico que funcionaba a butano,  porque la luz aún no les había llegado.  Frente a nosotros,  una leve alambrada cercaba la enorme dehesa donde pastaban reses bravas.  Con frecuencia las observaba asombrado,  mientras algún toro vigilaba igualmente sorprendido mis torpes movimientos.
   Disparaba con mi escopeta a latas,  botellas y enemigos imaginarios entre la arboleda,  cuando divisé por encima mía una bandada de alegres golondrinas que revoloteaban cercanas a un tejado.
   No lo pensé;  me encaré la escopeta y apunté solo un par de segundos a una de ellas que planeaba confiada,  en la seguridad de que no le acertaría,  pero me equivoqué.
   Ví,  horrorizado,  como aquella inocente golondrina caía en picado a pocos metros de donde me hallaba.  Permanecí inmóvil algún tiempo,  petrificado,  arrepentido,  temeroso.  Yo no quería darle,  no quería matarla.  Yo no quería.
   Para los niños de la época,  aquella hoy tan lejana,  las golondrinas no eran pájaros vulgares,  sino algo así como aves divinas,  o quizás yo las veía así;  alguien me había dicho o lo había leido,  que eran criaturas de Dios.
   Tardé unos minutos en acercarme a ella,  inmóvil entre la hojarasca,  tras comprobar que nadie había visto mi horrible acción.  Había una hoja de periódico abandonada por algún excursionista y ella me sirvió para envolver,  ocultándola,  a mi víctima.
   Deposité aquél envoltorio con su contenido junto a un árbol,  en un pequeño agujero que realicé con rapidez y la ayuda de una rama caída.     Lo tapé posteriormente con algo de arena y hojas secas y me marché del lugar no sin antes tomar algunas referencias para localizarlo en otro momento.
   Tenía el corazón desbocado,  latía con enorme fuerza y me pareció sentir las manos muy frías,  a pesar de estar en pleno verano.
   Regresé después junto a mi familia y no conté,  naturalmente,  nada de lo sucedido.  Durante unos días estuve esperando,  mejor dicho temiendo,  que alguien me hubiera visto o descubrieran el cuerpo del pobre animal.  Volví un par de veces más hasta el lugar para asegurarme de que aún estaba allí.  En una de las ocasiones,  la bandada de golondrinas,  la misma quizás o posiblemente otra,  quien sabe,  revoloteaba,  jugaba sobre mi cabeza,  ajena a mi travesura o conocedora de ella,  para recordármelo.
   Nunca más en mi vida he sido capaz de disparar a otro animal.

sábado, 14 de abril de 2012

LA REPÚBLICA Y EL REY



   Se celebra hoy,  quienes así lo hagan,  el día de la República,  mientras nuestro Rey permanece hospitalizado tras haber sido operado de fractura de cadera acontecida en Africa,  continente al que se trasladó supuestamente para participar en una de sus mayores aficciones:  la caza mayor.
   El monarca ha debido pensar que la mejor forma de celebrar la efemérides era hacer de su capa un sayo y marchar de caza.  Quien no hace mucho nos decía a los españoles que tendríamos que apretarnos el cinturón y que el paro juvenil le quitaba el sueño,  se va de caza a Botsuana,  que está ahí al lado,  algo de lo que no nos habríamos enterado sin el percance que le ha obligado a pasar nuevamente por el quirófano.  La casa real,  otra vez fuera de juego,  no encuentra ya argumentos y permanece en silencio.
   Dejando a un lado los gastos de desplazamiento,  que serán importantes,  es el gesto insolidario ante la situación del país lo más preocupante.
   Hoy es el día de la República y solo nos queda desear que la próxima ocasión tengamos más motivos para vivirlo,  en la esperanza de dejar atrás instituciones desfasadas que ni siquiera saben estar a la altura de las circunstancias.
   

miércoles, 11 de abril de 2012

NUESTRO LEGADO


   Se atribuye con frecuencia a Bertolt Brecht una elocuente frase,  realmente pronunciada por el pastor protestante M. Niemoeller,  sobre la inacción de la sociedad ante acontecimientos injustos.
   Decía el autor:   "  Primero vinieron a buscar a los comunistas y yo no hablé porque no era comunista.   Después vinieron por los judíos y yo no hablé porque no era judío.  Después vinieron a por mí y en ese momento ya no quedaba nadie que pudiera defenderme..."
   Nos han quitado dos años de jubilación y añadido condiciones para optar a ella que no estaban previstas cuando comenzamos nuestra trayectoria laboral.  Muchos pensamos que nos afectará poco por el supuesto carácter progresivo del atraco social,  pero no pensamos en nuestros hijos,  que van a pasarlo muy mal con esta medida.
   Nos están destrozando,  una a una,  las conquistas sociales de muchos años,  con reformas laborales tendentes a precarizar el trabajo.
   Nos encarecerán el acceso a la justicia,  nos limitarán el acceso a la educación y pondrán precio a una sanidad ejemplar,  porque las administraciones no saben administrarla.   A cambio nos dejan muchos canales de televisión y autopropaganda que pagamos entre todos.
    Y escasamente hemos protestado porque quienes están detrás de todo este expolio criminalizan a quienes levantan la voz.  No hemos pensado en nuestros hijos y poco menos que nos resignamos.
    Los mercados,  la banca,  el gran capital que ahora podrá hacer aflorar gratis su dinero negro,  han jugado con fuego y solo comparten las brasas. Los beneficios quedan a buen recaudo y sin aparecer en los balances.
   Hemos celebrado recientemente el bicentenario de La Pepa,  la constitución que en 1812 convirtió a los súbditos en ciudadanos justo al tiempo en que la sumisión de gobiernos incompetentes vuelve a situarnos como súbditos del poder financiero en lo que está siendo la mayor rebaja de dignidad ciudadana de la historia.
    No pensamos en nuestros hijos y sigue sin oler a quemado.  Ya han venido a por tí y a por mí y no queda nadie para defendernos.  Ese es el legado que dejamos a nuestros hijos.

martes, 10 de abril de 2012

FELIPE JUAN FROILAN


   Felipe Juan Froilán,  hijo de la infanta Elena,   ha resultado herido por los perdigones de un cartucho de escopeta que no debía tener entre las manos.  No tiene edad para llevar armas y su padre,  que sí tiene edad para ello y para ser más responsable,  deberá responder ante la justicia  por permitirlo.
   La experiencia con armas de fuego de la familia real española es mala y deberían poner especial cuidado en estas cosas.  Vaya racha.

sábado, 7 de abril de 2012

BOUTADE SARKOZY


   Este personaje bajito,  mezquino e insultón,  que rige los destinos de Francia,  nuestro vecino,  se permite estos últimos días utilizar a España como mal ejemplo,  dentro de su campaña política.  No debe extrañar a los franceses que desde aquí nos permitamos responder a su alusiones y creamos estar en nuestro derecho de participar en una campaña para la que estamos seguros de que podría haber encontrado mejores argumentos,  caso de tenerlos.  La realidad es que  después de verle insultar a la prensa y llamar idiotas a ciudadanos o periodistas,  no parece que los tenga.
   Ya que se nos invita,  por alusiones Sr. Sarkozy,  desde esta página se recomienda a los ciudadanos franceses sentido común,  o,  lo que es lo mismo,  el voto por Francois Hollande.
   Agradeciendo la invitación,  veo llegado el momento del final de la chulería como estilo.   Hollande es la alternativa sensata.
   Pas de quoi.  Avec plaisir.

jueves, 5 de abril de 2012

EL ORÍGEN DE LA CRISIS



   Me pasa mi buen amigo Jerónimo este enlace en el que de forma bien gráfica y sencilla se explica el orígen de la crisis.  Merece la pena echarle un vistazo: http://www.vimeo.com/15248048

BLUFF RAJOY


   No hacían falta alforjas para este viaje;  tenía razón cuando esgrimía que a un presidente de gobierno le es exigible cierto nivel mínimo y acertaba tanto en su predecesor como en su propia persona.
   Nos tratan como a mindundis y  ahora  es el pequeño francés quien aupado en las evidentes alzas de sus zapatos pone a España como ejemplo a no seguir.  A uno ni le miraban mientras a otro mejor que no lo hagan.
   Al borde del precipicio de la intervención,  hay que tener los redaños que Monti muestra al asegurar que se acabó lo que se daba de prestar el culo a los mercados.  Redaños,  personalidad y recursos.
   No basta con tener dos,  a falta de uno,  responsables del área económica,  hay que mostrar a tiempo los presupuestos,  sin pretender beneficiar con su ocultación a nadie,  hay que tener credibilidad,   conocimientos y personalidad.   Nivel,  para ser más concretos;  lo que se echaba de menos solamente en otros.
 

miércoles, 4 de abril de 2012

ESPACIO PARA LA POESÍA - ABRIL


QUEVEDO Y BORGES

   Tan lejanos en el tiempo,  las biografías de ambos se hacen innecesarias por conocidas.  Pretendo resaltar un vínculo entre sus obras,  conformado por la cita poética de Jorge Luis Borges al poema de Francisco de Quevedo dedicado a don Pedro Girón,  Duque de Osuna.

Quevedo

Faltar pudo su patria al grande Osuna,
pero no a su defensa sus hazañas;
diéronle muerte y cárcel las Españas,
de quien él hizo esclava la fortuna.

Lloraron sus envidias una a una
con las propias naciones las entrañas;
su tumba son de Flandes las campañas,
y su epitafio la sangrienta luna.

En sus exequias encendió el Vesubio,
Parténope y Trinacria al Mongibelo;
el llanto militar creció en diluvio.

Diole el mejor lugar Marte en su cielo;
la Mosa, el Rhin, el Tajo y el Danubio
murmuran con dolor su desconsuelo.

Borges

Caminas por el campo de Castilla
y casi no lo ves.  Un intrincado
versículo de Juan es tu cuidado
y apenas reparaste en la amarilla

puesta del sol.  La vaga luz delira
y en el confín del Este se dilata
esa luna de escarnio y de escarlata
que es acaso el espejo de la Ira.

Alzas los ojos y la miras.  Una
memoria de algo que fué tuyo empieza
y se apaga.  La pálida cabeza

bajas y sigues caminando triste,
sin recordar el verso que escribiste:
y su epitafio la sangrienta luna.

GIBRALTAR


   Hace estos días treinta años de aquél estúpido conflicto bélico entre la Argentina de los dictadores Videla,  Viola y Galtieri  y el Reino Unido de la Dama de Hierro.  La maniobra de distracción del último de los citados,   enviando tropas sin preparación y mínimamente equipadas a Las Malvinas,  se resolvió rápidamente dejando más de novecientos muertos en una tierra inhóspita y el mar circundante.  Un territorio que no merece tanta sangre.
   El imperio británico continúa siendo potencia colonial,  estado insolidario,  nación que va por libre en Europa,  asociada solo a sus propios intereses y a su destino como pérfida Albión.
   Isabel I nombró caballero y allí consideran héroe al trístemente famoso Francis Drake,  pirata,  corsario,  traficante de esclavos,  autor del ataque a Cádiz en 1587  sin previa declaración de guerra.  Todo un ejemplo.
   Gibraltar es otro ejemplo de cerrazón e insulto a la inteligencia;  un islote habitado por una veintena de comerciantes indios,  contrabandistas,  bancos blanqueadores y taxistas.
   Este es el conglomerado que defiende su modo de vida,  con la bendición británica,  que no es sino el de parasitar sus alrededores.  Ni siquiera  duermen  allí;  cuando el comercio cierra salen en tromba para sus casas en la cercana costa del sol,  Algeciras y otras poblaciones cercanas.
   La apertura de la verja en su momento,  confiando en la posibilidad de negociaciones futuras y en otro entorno político ha resultado un error en el tiempo.  Es el espíritu de Drake quien habita este absurdo enclave.
   La supuesta importancia geoestratégica del peñón y nuestras relacciones con Europa,  hoy más naturales y estrechas que las del Reino Unido,  no deben continuar siendo excusa para mantener ese status de Isla de la Tortuga moderna,  refugio de contrabandistas modernos y centro de blanqueo de capitales.
   Marcado un nuevo plazo para una negociación seria con Londres y en caso de no obtener resultados  claros,  la verja debería cerrarse definitivamente.  Quienes quieren ser isleños deberían vivir en una isla.