domingo, 30 de septiembre de 2012

ESPACIO PARA LA POESÍA - SEPTIEMBRE


   Leopoldo de Luis,   su nombre real era Leopoldo Urrutia de Luis,  nació en Córdoba el día 11 de Mayo de 1.958,  aunque a los tres años se trasladó con su familia a Valladolid,  ciudad que no abandonaría hasta marchar a los diecisiete años a Madrid.
   Al estallar la guerra civil se alistó al bando republicano,  tratando mucho a Miguel Hernández,  a quien ya conocía anteriormente.  La posguerra la comenzó cautivo en las cárceles de Ciudad Real y Ocaña,  siendo trasladado posteriormente a los tristemente famosos batallones disciplinarios,  trabajadores esclavos del franquismo.   Fué liberado definitivamente en 1.942.  Escribió más de treinta libros de poesía.
  
CON LOS MIOS ESTOY

Con los mios estoy; he aquí mis cartas,
descubro claramente el juego:
miro la realidad y a este costado
se me inclina la voz por donde muero,

por donde el corazón ligeramente
me vence cada día con su peso
y una pequeña herida hacia la tierra
me va sangrando el verso.

Entre estas manos con que escribo cabe
acumulado todo lo que tengo,
todo lo que sostiene el breve mundo
querido que defiendo.

Cada mañana pongo a flote el barco
que se fué a pique en la tiniebla, el lienzo
de las velas coloco... (cada día
el barco quedo un poco más adentro.)

Soporto humanamente, como cada
uno, mi propio muerto,
y procuro que no me toque nadie
el hedor de este triste compañero.

No me resisto a que las cosas vayan
por la tierra peor que por el cielo.
Para cumplir con mi verdad escribo.
(Perdón si soy modesto).



jueves, 27 de septiembre de 2012

EL PURO


   He sido fumador de puros consciente y converso hasta hace poco,  por lo que entiendo bien el placer que se experimenta saboreando un buen habano,  o con permiso de éstos,  un dominicano,  bien conservados ambos y en su justo punto de humedad.  Su sabor  es tan intenso como desagradable el olor para quienes padecen su compañía.   Es que bueno,  lo que se dice bueno de verdad,  no hay nada y todo tiene su   " pero ",  asociado.  Este sería el pero del puro.
   Ver al presidente exhibiendo uno por las calles de Nueva York me ha producido envidia,  porque aún se me van los ojos tras un buen puro,  allí bien lejos de la algarada y los porrazos.
   Zapatero,  algo bueno sí que tenía,  también fumaba aunque cigarrillos y siempre tenía a mano un paquete de LM.  Si no,  los pedía.   Carrillo,  don Santiago,  también lo hacía pero a destajo,  como el buen obrero que nunca fué.  Franco no fumaba,  ni bebía,  ni ná de ná.
   Lejos de hacer apología del añorado proceder,  reconozco que se me hace difícil criticar a un fumador de puros,  aunque éste sea el mismísimo Rajoy
   Hace mucho tiempo que aprendí una regla muy recomendable para hablar mal de alguien:  hacerlo previamente bien,  aunque esté mal visto,  para contrastar perfiles.  Solo cuando lo negativo supera con claridad la confrontación,  procede la crítica. 
   De don Mariano he hallado que fuma puros de buena vitola y mejor precio y me parece suficiente en su haber.  Lo del debe se lo apuntaré a Aznar como demérito,  ya que fué él quien lo eligió para dirigir el partido,  fastidiar a Rato y humillar a Mayor Oreja.  Es que no fuma y se le nota.
  

  
  

  
  

martes, 25 de septiembre de 2012

LLUEVE


   Han llegado las primeras lluvias y con ellas refresca;  la luz ya se marcha antes y parece volver la realidad a este sur del sur,  cada vez más al sur de Dios,  en que tanto las supuestas y continuas modernizaciones de unos,  van  por la segunda creo,   como la inquina de los no elegidos nos están situando.
   Estamos aquí lejos de un Madrid que grita basta,  apaleado por algunos que se dicen funcionarios,  tras el casco y el anonimato que facilita el exceso.
   Lejos estamos aquí de los centros desde los que se deciden los nuevos saqueos sociales a una ciudadanía que no acaba de entender cuanto le viene encima porque algunos,  que no sufrirán sus estrecheces,  se jugaron  su porvenir.  Tarda el olor a quemado.   Solo llueve.
  
  

viernes, 21 de septiembre de 2012

LA VENTANILLA

    Han pasado varios días sin abrir la ventanilla tras el mazazo del fallecimiento de Antonio;  se han conjugado diversas circunstancias para mantener vacío este modesto espacio.   Hoy,  reapertura.
    Me sorprende comprobar como tras unas jornadas en blanco nada ha cambiado.  Si queremos llamar así a la desaparición física de Santiago Carrillo y espiritual de Esperanza Aguirre.
    Uno con un lamentable pasado,  blanqueado por su espléndida actuación en la transición española y refrendado por una más que brillante vejez,  lúcida,  franca,  sin complejos.
    Otra,  de brillante pasado y frustrado presente;  porque así se llama quedarse a medias cuando el ansiado destino está,  como el servicio del bar,  ocupado.  Más aún cuando quien lo ocupa ni lo luce ni lo llena.
    Pero,  para consuelo de soñadores y trileros,  Mario Conde,  sí hombre,  el de Banesto,  aquél que dió con huesos,  gomina y soberbia en la cárcel,  se estrenará pronto en  política en las elecciones gallegas.  Igual le vota alguien.
    Por aquí seguimos con nuestra deuda al Deustsche Bank,  o sea,  con  Alemania.  Hace años ya que un tarado mental llevó a este país a provocar un desastre humano de colosal magnitud y ahora otro,  físicamente disminuido,  lleva las riendas de la mayor y más despiadada gestoría de cobros de la historia.
   El resultado,  facilitado por una clase política mediocre y afín al objetivo,  será el más cobarde saqueo social que recuerde la historia moderna española.
   A todo esto,  el miope activismo catalán,  consciente de la debilidad de un gobierno sin liderazgo,  ve el momento indicado de hurgar en la herida nunca cerrada.  Como nuestro fiel amigo moro del sur,  que redescubre Peregil  y otros islotes cuando el viento sopla a favor.   Sobran amigos a España,  fuera y dentro.
   A uno le traen sin cuidado los pobres moritos que se la juegan por un bocata mientras en Cataluña los empresarios no cagan duro hace ya días.
   Abrir la ventanilla tras unas jornadas de descanso apenas refresca el ambiente.  Permanecía cerrada desde la lamentable falta de Antonio Charles,  buen catalán y mejor amigo.   Está igual de cargado o,  si usted me lo permite,  aún más. 

sábado, 15 de septiembre de 2012

ANTONIO CHARLES


   Me ha paralizado por unos instantes la noticia del fallecimiento de Antonio Charles  traída de lejos, o acaso veo lejos cuanto tuve cerca tanto tiempo.  Uno nunca se aleja del todo de cuanto se deja atrás,  porque aún en la distancia quedan los recuerdos de lo compartido con muchas personas,  los mejores,  porque los otros,  siempre hay otros,  no dejan huella,  solo pisadas.
   Se me ha helado un poco el corazón recordando tantos momentos,  tantas vivencias profesionales,  tantos gestos de humanidad de Antonio,  con su salud ya resentida pero la sonrisa dispuesta y la mano tendida.  También compartimos la decisión de bajarnos un día del vertiginoso ritmo laboral y dedicar a las familias el tiempo disponible,  tantas veces hurtado hasta ese día y unos momentos emotivos rodeados del cariño de otros compañeros. 
   Antonio Charles fué siempre discreto y gustaba salir de los sitios sin portazos,  haciendo gala de una clase y hombría de bien infrecuentes.  Nunca lo olvidaré.
   Quiero trasladar a su familia,  amigos y especialmente a quienes disfrutaron de su consejo,  siempre franco,  compañía y amistad en Almirall,  esa otra familia que también compartimos,  mi abrazo y condolencia.  Era mucho Antonio.

miércoles, 12 de septiembre de 2012

EL OCASO


   Me ha llamado más la atención la interpretación vulgar de la multitudinaria manifestación catalanista en la Diada,  independentista si usted lo quiere,  que el acto en sí mismo.  Me refiero a cómo ha querido verlo televisión española,  ahora en manos de los otros y medios afines al partido gobernante.
   Siempre he creído,  también tengo derecho a equivocarme,  en la dignidad de la profesión periodística,  en la vergüenza profesional si así queremos verlo. 
   Pero lo de los nuevos servicios informativos,  por llamarlos como se acostumbra,  rebasa todos los límites de la desvergüenza,  del partidismo ciego,  de la boca bien cerrada y el culo bien pagado.
   Repugnante,  por concretar,  el tratamiento dado a una realidad plasmada en más de tres kilómetros de marcha y más del millón y medio de personas. 
   El desacuerdo con los postulados de la celebración,  con los que se puede discrepar o no,  nunca debería justificar el ignorar su importancia para unos supuestos profesionales de la información.
   Pero es lo que se lleva en los cansinamente llamados tiempos que corren.  Confieso que siendo andaluz,  como si fuera gallego,  cántabro o extremeño,  yo también desearía hoy ser independiente de quienes manejan zafia,  engañosa y arteramente el estado español.   Lo que sucede es que no podemos olvidar que están ahí porque los hemos puesto.  Mirémonos al espejo.
   Maestros de la hipocresía,  ahora se las van a componer para devolver a un cerdo a la pocilga que le jalea.  Hace poco más de siete meses habrían convocado manifestaciones llenas de banderas y obispos,  al abrigo de los familiares de víctimas hoy sorprendentemente silenciosos.
   Es el ocaso de la dignidad de muchos principios,  comenzando por algunos profesionales del periodismo que ven con lentes distintas la realidad,  según quien les pague.
  
  
  

lunes, 10 de septiembre de 2012

MISCELÁNEA Nº 2


   Éstas son fechas recurrentes para hablar del toro de Tordesillas,  esa animalada popular,  no me refiero a la víctima,  donde algunos muestran la más auténtica versión de su alma.
   He visto también,   hasta donde las náuseas me lo han permitido,  un frustrado amago de rueda de prensa de Mariano Rajoy con diversos periodistas,  o así,   donde remedando el anterior comentario cada uno de ellos ha tomando una insultante lanza para pinchar a la audiencia con su mediocridad,  cuando no con el peor de los colaboracionismos.  Incluyendo a la representante de EL PAÍS.
   Sé que me repito: ¡ cosas veredes!,  pero insultar la inteligencia se ha vuelto gratuito y por eso me permito levantar la mano.  Yo no les creo,  ni a uno ni a otros.
   Pero mire usted por donde,  sufrido lector,  nos enteramos de que la Casa Real  ha introducido cambios en su web con el objetivo,  supongo,  de ganar en credibilidad.  Hasta va a permitirse,  en el colmo de la familiaridad,  que podamos dirigir sugerencias a sus componentes.   No piensan contestar ninguna,  ya lo avisan,  que la tinta azul es cara. 
   El objetivo final es modernizarse,  dicen,  aunque personalmente creo que la mejor contribución a la modernidad de la monarquía pasa por su desaparición.  Pero uno no manda,  como usted bien sabe.
   El  nuestro es un país donde hay tortas por alojar a uno de los mayores contribuyentes de la derecha radical estadounidense,  de oscuro pasado y negro presente,  que quiere llenar de máquinas tragaperras,  ruletas y meretrices las afueras de Madrid. 
   Y quieren fumar,  como las mujeres malas de las películas malas de antes;  quieren fumar cuanto les venga en gana,  donde les venga en gana.  Para impedírselo está la presidenta de la comunidad,  la señora Aguirre,  que no tiene la menor intención de hacerlo.   Ejemplar dirigente.
   Ya somos un país adicto al juego,  léase primitiva,  bonoloto,  euromillón,  O.N.C.E.,  quiniela futbolística,  quiniela hípica.... 
   Súmense a todo ello las loterías ilegales,  para conformar un panorama poco dado al ludópata arrepentido.  Ahora tendremos más casinos,  llenos de humo y del dinero negro que este eficaz gobierno no encuentra otra forma de canalizar.
   Explíquele ahora a los alemanes,   que no tienen la cabeza cuadrada pero entienden poco todo esto,  que necesitamos un rescate.
  
  
  
  

  

viernes, 7 de septiembre de 2012

UN CONSIDERANDO


   No conozco nada tan oscuro como la ausencia de luz,  de imaginación,  ante el folio en blanco de antes,  el Word de ordenador de hoy,  ya sin el peculiar sonido de tecleo  de la Olivetti,  fiel compañera,  apuntando siempre algo que se desvanecía incluso antes de llegar al papel.
   Plasmar la fantasía es complicado porque,  aún siendo inventada,  pretende reflejar cuanto se adivina,  cuanto se teme.  A veces,  lo deseado.
   Se hace necesario el punto de partida,  la situación desde la que torcemos los renglones de la realidad para convertirla en fábula,  el momento,  el lugar,  las circunstancias.
   Pero algo falla cuando de nuevo la imaginación,  otra vez ella,  nos deja mirar dentro y la vemos aún peor de lo imaginable;  la verdad es incorruptible por cuanto ya es presente y solo puede versionarse según nos afecte vistiéndola de futuro,  adornándola a nuestro gusto o conveniencia.
   Así nos engañamos y engañamos y creemos cuanto queremos creer de nosotros mismos y de quienes nos rodean.  La utopía como estilo,  la realidad como amenaza.
    Todo ello,  una vez más,  nos lleva a la conclusión de que no hay peor fantasía que la que vivimos y que todas las creencias,  incluso las más íntimas,  nos conducen a la incredulidad cuanto más las conocemos.  El trato con el hombre es la más difícil experiencia a la que estamos sometidos.

miércoles, 5 de septiembre de 2012

ERIKA


   Ese era el nombre del tren oficial de Hitler cuando viajó en él a Hendaya,  localidad situada en la frontera hispano-francesa,  para entrevistarse con Franco.
   Este llegó tarde a la entrevista por retraso de su tren,  circunstancia que la propaganda justificaría posteriormente de forma torpe por la intención de poner nervioso al  führer,  algo bien alejado de la realidad.
   En dicha reunión,  que más pareció un diálogo de sordos,  quien en un gesto de evidente humildad se hizo llamar generalísimo,  pidió,  dicen,  al indeseable cabo alemán el retorno a suelo patrio de Gibraltar,  ya poblado por monos,  taxistas y traficantes,  además de parte de las colonias francesas en el norte de Africa,  sugiriendo igualmente la toma del vecino Rosellón. 
   El genocida salió aburrido de las conversaciones ante la falta de precisión de Franco y posiblemente mareado por su insoportable timbre de voz.
   Como el cartero,  que en el cine viene dos veces,  la historia se repite y es ahora Frau Merkel quien nos visita con aviesas intenciones y la regla de pegar en la mano al alumno impertinente.  Rajoy,  como entónces el caudillo,  se guarda en la manga el as del envío otra vez de la División Azul,  compuesta ahora por lo más preparado de nuestra juventud,  para poblar las fábricas alemanas.  Aquí no necesitamos gente así,  por lo visto.
   Como golpe de efecto,  se dispone de una visita a algún colegio público con aulas cargadas en exceso de alumnos,  para ahorrar,  mire usted,  mientras se subvenciona graciosa y espléndidamente la aún llamada fiesta nacional.
   Mal momento para visitas,  doña Ángela,  con un Cristiano Ronaldo triste,  quizás mal pagado y  Urdangarín en horas bajas.  El Rey quiere también recibirla y ya ejercita los veinte pasos libres sin caerse por los pasillos de palacio.
    Aguirre,  doña Esperanza,  ningunea a Rajoy conjuntamente con Mayor Oreja,  quien no deja de ser piedra en su zapato aún en la distancia.  Uno porque quería su puesto y otra porque lo quiere y ambos porque,  como todos,  lo consideran mal ocupado.  Mal momento este.
   Los tiempos cambian aunque se repiten las situaciones y vamos a las entrevistas siempre a pedir un anticipo.  Al menos esta vez no veremos al Erika.