miércoles, 7 de noviembre de 2012

NADA CON SIFÓN


   Se titulaba así una columna de Alfonso Sánchez en la trístemente desaparecida revista satírico-humoristica  " La Codorniz ".  Aquella que se autoproclamaba como  " la revista más audaz para el lector más inteligente ",  constantemente perseguida,  multada y secuestrada por la censura de la época.
   Y nada,  con o sin sifón,  parece suceder de especial estos días pero los acontecimientos contradicen al titular insistentemente.
   El tribunal constitucional,  con más de siete años de retraso,  dictamina y bendice el matrimonio homosexual que tanto disgusta a nuestros actuales gobernantes,  llevados bajo palio no hace mucho por lo más rancio de la iglesia española.  Los señores obispos no saldrán ahora a protestar a la calle porque la familia les importa un bledo y porque ahora mandan los nuestros. 
   Doña Ana Botella,  cual fénix de los ingenios,  declaró sobre el particular algo así como que peras mas peras no suman manzanas y se quedó tan pancha.  La misma que tras la tragedia acaecida en un local municipal en la noche de Halloween,  se fué a Portugal a pasar el fín de semana con su marido en un exclusivo y carísimo complejo hotelero.
   A todo esto,  doña Carme Chacón aprieta y apunta hacia un desnortado Rubalcaba al que mueve el asiento.
-El que va a Sevilla,  pierde su silla,  -  le dice -
   Lo cierto es que uno y otra parecen no enterarse de que lo que necesita su partido es que ambos hagan mutis por el foro y den paso a gente con más credibilidad.  Les faltan líderes y les sobran socialistas de profesión,  que viven desde hace mucho tiempo de serlo.
   Mientras,  han pasado por Madrid los muchachitos alemanes,  hinchas del Borussia y amantes del alcohol,  dejando el centro lleno de desperdicios,  latas y botellas vacías.  Nos viene siempre lo más florido de la sociedad alemana.  Sus papás nos ahogan y los nenes nos ensucian.  Qué gente.
   Lo peor,  lo imperdonable,  es que le han hecho dos goles como dos soles al Real y hasta aquí podíamos llegar.  Ni lo más sagrado se respeta.
 
  
  
  

domingo, 4 de noviembre de 2012

EL TOCOMOCHO


   Pedro Lazaga rodó en 1.959 la película Los Tramposos,  con un reparto interminable como era habitual en nuestro cine,  encabezado por el gran Tony Leblanc,  Conchita Velasco,  Antonio Ozores y Laurita Valenzuela.
   Versada en el género de la picaresca,  quizás porque era el que mejor nos reflejaba,  narraba la vida de un grupo de personas que se buscaban la vida a diario a costa de los demás.
   Una escena de la cinta,  la más característica,  recrea el conocido como  "  timo de la estampita "  que aún hoy día se pone en práctica y por el que se despluma a algún incauto listillo.
   He tenido ocasión de verla de nuevo recientemente,  siendo inevitable encontrar parecidos con la situación que vivimos en la actualidad.  Alguien,  simulando ser lo que no es,  nos toma el pelo en su beneficio y el de quienes lo financian;  alguien prometiendo lo que después incumple nos pone en el disparadero,  nos engaña,  nos tima,  nos hunde.
   Estas escenas son tan antiguas como lo es el teatro de la vida,  al que asistimos a diario sin aprender nada:   http://youtu.be/cJnXMYy3Q2E