viernes, 29 de noviembre de 2013

LANGOSTINOS LOS DE SANLÚCAR

     Ha dimitido el máximo responsable del sindicato UGT en Andalucía.
-Déjeme usted pedirme otra ración antes, -  dicen que dijo en su despedida.  Y es que el marisco crea adicción.
-Deje usted su mesa,  digo,  su cargo,  a otro.-  le decían desde Madrid.
     El langostino ha sido patrimonio de la  derecha toda la vida de Dios y en boca de pobres venidos a ricos con bolsillos de otros se estropea y pierde consistencia,  como los congelados del supermercado de la esquina.
     El de Sanlúcar,  de Casa Bigotes,  allá en Bajo de Guía,  es bocatto di cardinaledi sindicale  y de gente con dinero,  en definitiva.
     Se perderá clientela y con ella toda una tradicción;  las reuniones en los sindicatos van a empezar a ser solo cosa de trabajadores hablando de trabajo.  Todo un asco.
    

jueves, 21 de noviembre de 2013

PELIGRO EN LAS CALLES

  
     En cumplimiento de la sentencia sobre la llamada  Doctrina Parot,  acaba de ser puesto en libertad en Barcelona un pederasta asesino de un niño de 10 años.
     Este indeseable fue condenado en 1991 a treinta y cuatro años de prisión por estos hechos y diez años más por otro delito similar,  sin resultado de muerte,  contra otro menor.  Total cuarenta y cuatro años.
     Pero resulta que en aplicación de beneficios penitenciarios varios,  el malnacido de turno debió ser excarcelado en 2006,  o sea,  solo hubiera cumplido quince. ¿En qué país estamos?.
     La doctrina legal que lleva el nombre de otro repugnante individuo,  solo remedió en parte el desaguisado,  ya que al menos cumplió ventitrés de los cuarenta y cuatro años.  Lo cierto es que ha resultado ser solo un parche chapucero ante una legislación insuficiente que agradecer a los poderes públicos que disfrutamos.
    

TORTUGA

   Poco más de ciento ochenta kilómetros cuadrados de tierra al noroeste de Haití,  refugio y patria de bucaneros y filibusteros,  mil veces recreada en películas de todas las épocas.  En pleno siglo XXI a nadie se le ocurre buscar piratas allí.
   Pero un botarate jalea la bronca ahora desde un islote en el que existen registradas más empresas que habitantes,  sede de blanqueo de capitales y contrabando.   Lamentable lo de Gibraltar,  la versión contemporánea de La Isla de la Tortuga.

lunes, 18 de noviembre de 2013

COMO ME LA MARAVILLARÍA YO...

   ...Que diría la genial Lola Flores,  icono de la España del esperpento franquista  cuando Hacienda,  ya en democracia,  llamó un día a su puerta.
-Aquí no es -,  le hubiera gustado decir.
   A ver cómo les explico lo que ha sucedido en Madrid:   las empresas de limpieza y recogida de basuras anuncian el despido de más de mil personas y el recorte del 40% del sueldo a los que conserven su empleo. 
   El Ayuntamiento del relaxing cup of café con leche de la insuperable para peor,  Botella,  pasa del tema y los trabajadores deciden legítimamente ir a la huelga.  Como consecuencia de todo ello,  la capital del estado se llena de mierda en pocos días y solo cuando la situación se vuelve insostenible,  llegando a extremos de riesgo sanitario,  las empresas se convencen de que los trabajadores no cederán en su postura y descubren que no eran necesarios ni los despidos ni las radicales bajadas de sueldo y que todo puede arreglarse con sentido común y negociación.
   Pero ha hecho falta que el olor a podrido que sale del ayuntamiento llegue a todas las calles por la acumulación de basuras.
   Cómo me la maravillaría yo para hacerle entender a usted que no es necesario llegar a tomar las antorchas y prender fuego a las basuras para hacerse respetar.   Cómo me la maravillaría yo para convencerle de que la mansedumbre es rentable a la vista de lo acontecido en Madrid.
   Cuando quien saquea el bienestar de los ciudadanos es el propio gobierno,  las teorías fracasan y son los resultados los que mandan.  Mis felicitaciones y admiración para los empleados de la limpieza madrileña.
   

miércoles, 13 de noviembre de 2013

NACIONAL VI

     La Nacional VI es la autovía radial que une Galicia con Madrid,  atravesando Castilla y León.
    Un Madrid que contempló la proclamación como rey de España de un Botella,  don José,  llamadle Pepe,  en la invasión napoleónica y contempla a otra Botella,  doña Ana,  la del relaxing cup of café con leche,  como alcaldesa.
     Una Galicia que sufrió el desastre del Prestige,   en tiempos también de gobierno de los populares.  En aquél momento ejercía como vicepresidente un tal Rajoy,  en ausencia del marido de doña Ana,  todo queda en familia.  En éstos ejerce como presidente el mismo. 
     De aquellos hilillos de nada que nos contaba el mencionado,  se conformó una catástrofe ecológica cuyas consecuencias se pagan aún hoy,  once años después.  Todo se ha sustanciado concluyendo que tó er mundo é güeno,  que diría Summers.
     Y al otro lado la basura inunda las calles de un Madrid sorprendido por la incapacidad y torpe gestión de su Ayuntamiento.   A nadie puede extrañar la huelga de unos trabajadores que luchan por su puesto de trabajo.  No por un convenio más justo,  ni por subidas salariales sino para evitar el despido o,  en el mejor de los casos,  una rebaja de sueldo infamante con el señuelo de una crisis que siempre han de pagar los mismos.
     Aún huele a chapapote y ahora a indignación en Galicia;  en Madrid huele a incompetencia y a basura;  no se sabe aquí qué huele más fuerte.
     

martes, 12 de noviembre de 2013

RIBEIRO TINTO

        Carretera de Castilla,  junto al colegio de Las Mercedarias,  Ferrol,  antes del Caudillo,  dirección Narón,  se encuentran las Nuevas Bodegas Fajardo.
         El mejor ribeiro tinto del mundo y parte del extranjero.
         Sobre el mostrador siempre varias tortillas de patatas troceadas para que el visitante se sirva cuando pide un vino.  Detrás de él,  gente amable,  al otro lado gente entendida en vinos,  blancos y tintos.
          Tras mi primera visita,  casual como la vida y ocasional como ella,  hallé un supermercado cercano en el que compré una garrafa de agua mineral de cinco litros.  Muy cerca de su entrada me puse a verter el contenido en una alcantarilla y la cajera,  que debió acabar su turno en ese momento,  se paró a contemplar la escena con sorpresa.
-Se me ha pasado la sed,  -  le dije.
      Me llevé cinco litros de ribeiro que duraron poco en casa;  fue una primera ocasión continuada posteriormente por muchas otras.
      Me ven entrar y buscan con la mirada mi garrafón,  ahora de ocho litros,  que reponen mientras saboreo ese vino genial en su taza de reglamento.
      Qué lejos de aquél estirado gilipollas que un buen día dijo negarse a ponerme sifón con un crianza de medio pelo en un restaurante de pelo y medio al que nunca más he vuelto.
    

     

jueves, 7 de noviembre de 2013

CARTA A LOS REYES

     Justamente dos meses antes de la festividad de reyes,  ya tenemos el catálogo de algún gran centro comercial en casa.  Más de doscientas páginas con artículos y juguetes de todo tipo,  porque en esas fechas somos los clientes quienes le ponemos las botas,  digo los reyes,  al Corte Inglés y similares.
     En todas partes se ha elegido ya a quienes encarnarán a los tres personajes,  gente ansiosa de fama y manoseo,  el carnicero venido a más o el empresario local,  putero y borrachín,  ávido de abrazos gratuitos.  A veces,  las menos,  gente bienintencionada.  Y volverán a embadurnar de negro a  algún blanco para hacer de Baltasar,  nunca se hace lo contrario.
     Es hora de hacer la carta y de pedir,  que por pedir no quede.  Que vengan tres y se vayan cuatro,  si es posible,  por sentido común y por hacer limpieza.
     Que la gente despierte y hable y al hablar que grite y al gritar que asuste;  que ya está bien de silencio.
     Me pido nueva gente gobernante,  con vergüenza,  si es posible.   Me pido sensatez y que se deje de robar siempre en la misma casa y en el mismo barrio;  me pido justicia y con ella otros jueces que sean capaces de hacerla.
     Y como siempre,  me dirán que no puedo pedir más,  que ya es bastante,  que los reyes,  los magos,  son pobres.  Y de lo que pido me vendrá la mitad;  un año más. 
     En los grandes centros comerciales ya se frotan las manos y este niño mayor cierra la carta y se irá a dormir,  un año más,  con el convencimiento de que como la bicicleta que nunca vino,  los deseos se perderán.   Han sido muchos años de echar cartas a los reyes,  que casi nunca cumplen.
    

martes, 5 de noviembre de 2013

BABEL

     De entre los correos que los amigos me pasan asiduamente,  destaca por su contenido uno sobre el número de políticos en nuestro país,  con datos sobre los que conviene reflexionar.
     No estoy con los que achacan todos los males habidos y por haber a quienes se dedican a la política,  pero algunas cifras resultan chocantes:
     España  tiene más políticos que Italia,  en una cifra cercana al doble.   Frente a la Alemania federal,  con el doble de la población que nuestro país,  tenemos igualmente muchos más.
     Más políticos que médicos,  más políticos que policías.   ¿Era todo esto necesario?.
     Hemos creado una Torre de Babel insolidaria y mezquina con solo un interés común:  la diferencia frente a los demás.
     En un mundo que ahonda en la agrupación para la defensa de lo compartido,  creamos fronteras hoy regionales,  mañana provinciales,  algún día por barrios.
     Este monstruo administrativo se alimenta de diferencias y donde no las hay se crean.  Para eso tenemos miles de políticos.  En esta caricatura de estado caben presidentes que mienten al parlamento y responsables de partidos explicando finiquitos en diferido;  caben sindicalistas devoradores de marisco y fiestorros pagados con fondos para el empleo;  miles,  oiga usted,  miles de directores generales con sus correspondientes coches oficiales y chófer y miles,  créame,  miles de asesores contratados libremente a dedo con el único mérito de ser del partido.
   Una Babel que solo puede mantenerse a base de restringir el bienestar social de un pueblo,  de socializar los gastos privatizando beneficios.   De hacer invisibles a quienes a diario necesitan una comida de caridad o hacernos creer a todos que lo son para tener así las conciencias más dormidas.
                                                                                                                                                 . 

viernes, 1 de noviembre de 2013

DIFUNTOS

     Ser difunto no es sino una involuntaria vocación de vivos y estado civil de muertos;  en el fondo son dos alternativas,  a cual más aterradora,  pero inevitables.
     Hay gente que no se quiere morir,  mire usted,   pero vive en riesgo.  Me explico:  conducimos en carreteras llenas de descerebrados pasados de coca o alcohol y niñatos al volante atendiendo el wassap;  a la guardia civil solo se la ve cuando ocurre algo.
     O compra usted,  Dios le mantenga la vista,  acciones de Bankia  porque la dirige un tal Rato,  que fue según algunos un ministro milagrero.  O acude a una fiesta en el Madrid del relaxing cup de la peor alcaldesa de todos los tiempos.
     O viaja usted a Barcelona,  donde hay más mossos   que chorizos.
     Por acción u omisión,   por cabreo y subsiguiente infarto,  todos somos candidatos al crematorio.  Después tirarán sus cenizas al mar,  vaya guarrada.   Así el besugo,  dígame usted si exagero,  sabe cada vez peor.
     Nos pasamos la vida pagando una póliza en previsión de los gastos causados por la muerte.  Es el único seguro que no queremos cobrar.
     La Iglesia católica reza a diario por los que le son fieles y a los otros que les den viento fresco,  por no decir lo que usted imagina.   Es un estado,  lo de ser difunto digo,  poco deseable,  caro y complejo.  Pero les dedicamos un día,  quizás para olvidarlos el resto del año.