viernes, 31 de octubre de 2014

LAS COSAS DE AHÍ DESDE AQUÍ

     Aquí arriba se toman a coña lo que sucede en España.   Igual que ahí.
     Como estoy  a la espera de clasificación,  me ponen a prueba y preguntan sobre cuanto sucede.  Yo les he puesto el vídeo de Dolores de Cospedal sobre la simulación de contrato en diferido y las risas llegaban al purgatorio.
     Un santo,  sé que lo es porque camina con peana,  me supone corrupto por ser español.
-Qué más quisiera yo,  su santidad, - le he dicho.
     El angelito que siempre le acompaña,  con lazito rosa en las alas,  me ha mirado sorprendido.  En todas partes cuecen habas,  he pensado.
     Explicar a este personal que pronto será algo llamado Podemos lo que gobernará este país no ha sido fácil.  A veces hay que simplificar y he optado por decir que entre unos sinvergüenzas y otros que no lo son menos,  entre sindicalistas ávidos de marisco,  banqueros mangantes y chorizos en general,  los ciudadanos van a optar por sanear la vida pública.
     Que van a elegir a desconocidos presuntamente honrados para deshacerse de gentuza demostradamente conocida.  O sea.
     El cielo es muy aburrido.  Baste decir que aquí estamos todos asexuados,  ni gurrinas ni conchitas;   en cambio y seguramente para diferenciarnos,  sí que hay tetas.  De ahí aquello de sin tetas no hay paraíso,  digo yo,  que algo es algo.
     He cursado mi décima instancia a los órganos superiores de mi sector,  solicitando el traslado inmediato al infierno.  He debido adjuntar hoja de méritos justificativos de la petición exagerando un poco algún extremo y al angelito administrativo le ha dado un pasmo leyéndola.  Esta gente es muy rara.
   
   

miércoles, 29 de octubre de 2014

DESDE EL CIELO

     No es por excusar la ausencia,  que también,  a quienes con frecuencia tienen a bien leer cuanto escribo.  Ya les doy por enterados de mi nuevo estado,  tras una larga vida laboral bien soportada y otra,  para olvidar la anterior,  sin más ocupación que vivir y hacer cuanto ansiaba entónces.
     Fué un error:  demasiadas aficiones y tareas pendientes hicieron cortos los días y largas las noches.   Y al cielo.
      Y aquí me tienen,  digo yo que en forma provisional o pendiente de clasificación,  a falta del anunciado purgatorio.  Ya he protestado más de una vez y gano fama de pesado.
-Es que yo no quiero ser del cielo,  mire usted. -  Le he dicho al responsable del sector donde vivo.
     Pero no me hace el menor caso y agita sus alas impaciente.  Esa es otra:  aquí todos llevamos alas,  más o menos largas pero bien incómodas;  hay que dormir de lado y yo de lado ronco,  para desesperación de mis actuales compañeros.
     A la espera de un juicio del que todo el mundo habla aquí,  he descubierto la zona wifi del refectorio de novicios y me dejan unos minutos diarios de ordenador.   En ello estoy,  nos iremos leyendo.  Un angelical abrazo.