lunes, 22 de diciembre de 2014

LA BUENA VOLUNTAD

     Entramos ya de lleno en fechas de forzado buenismo y mejores deseos.  Cada año deseamos felicidad a gente que durante el resto del calendario nos trae sin cuidado y confiamos que venga  "paz en la tierra a los hombres de buena voluntad ".    Algo que nunca llega porque,  aunque haberlos hailos,   bien que cuesta encontrarlos.
     Son fechas de ternura y hasta somos capaces de confundir a un portavoz con un bocazas en algunas organizaciones.  Son cosas de estos días.
      Nos ha crecido el número de amigos porque el wapsap es gratuito.  Con los sms éramos más selectivos.
     Hasta se dan situaciones en las que un inmigrante devuelve un maletín conteniendo varios miles de euros.  Es evidente que aún no se ha integrado en nuestra sociedad.
     Somos buenos por unos días,  qué vamos a hacerle.  A mí me cuesta,  mire usted,  pero seguramente por no desentonar hasta me parece cruel y pido disculpas por la imagen que,  como una broma,  acompaña a estas líneas.  La crisis para algunos está siendo un éxito,  pero nuestras esquinas están llenas de gente real y por eso me parece repugnante afirmar que se ha acabado.  Solo se acaban los escrúpulos porque devolver,  lo que se dice devolver lo que se han llevado bien calentito algunos,  no se ha devuelto nada.  En contraste con el frío de muchas esquinas de nuestras ciudades.  Feliz Navidad.
   
 
   

4 comentarios:

  1. ¿Y los que son buenos siempre como tú y como yo?, jejejeje

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    1. Pues acabaremos en el cielo, qué remedio. Feliz Navidad, Tracy.

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  2. Como ese trucaje de la foto de Rajoy, se tenían que ver muchos políticos, para que supiesen lo que padecen muchas personas. Te tenía por ahí perdido, y no me había dado cuenta de que habías publicado.

    Felices fiestas Andrés y un abrazo.

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    1. Muy felices fiestas, Rafa. Tú eres de los de buena voluntad que van quedando.

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